Hemos llegado al aeropuerto internacional Panamá Pacífico hacia el mediodía, y a la salida vemos los nombres de las personas a las que van a recoger para llevar a sus hoteles y aún no sabemos cómo llegar a Ciudad de Panamá. Por suerte, había un carro que prestaba el servicio (similar a un Uber), así que, con dos viajeros más procedentes del mismo vuelo, completamos el cupo y como (por suerte) nos alojábamos relativamente cerca, llegamos a nuestros hospedajes sin problema.
El conductor fue muy amable y nos ofreció varios planes para conocer Ciudad de Panamá. Su nombre es Alberto, y su número de contacto es (+507) 67962240. Es un mexicano muy buena persona, te da muchos tips acerca de cómo moverse por la ciudad, y con ese número puedes contactarte con él por Whatsapp. La tarifa que nos cobró del aeropuerto a nuestro hospedaje fue USD 10 por cada uno de los viajeros (40 USD en total). Tuvimos una gran ventaja, ya que nuestros compañeros estaban de vuelta en Colombia el mismo día que nosotros y en el mismo vuelo, por ende pudimos cuadrar el servicio de transporte al mismo precio para devolvernos al final de nuestra estadía en Panamá. ¡Ampliamente recomendado contactarse con él para el tema de movilidad! (publicidad no pagada :))
El
Hostal Mamallena queda en un sector bastante popular de la Ciudad, relativamente cerca del Centro Histórico pero no lo suficiente para irse caminando (el centro histórico queda cerca a un sector llamado Chorrillos, el cual no es muy seguro).Visualmente, claro está, no es la mejor ubicación de la ciudad pero se puede conseguir comida y víveres a muy buenos precios. A través del portal
Hostelbookers tuvimos que pagar el 12% para reservar y cancelar el 88% restante una vez hicimos el check-in. El costo de la habitación privada (con baño compartido) fue de USD 33 por noche (USD 16,5 por cada uno) e incluía desayuno. La habitación era bastante sencilla pero limpia, así como los baños, y la atención fue bastante buena.
Una vez instalados, fuimos a buscar almuerzo en la calle principal contigua al hostal, conseguimos "corrientazos" bastante buenos por un precio razonable (USD 3) y en vista de que no nos recomendaron caminar hasta el casco histórico, por temas de seguridad, decidimos tomar el servicio que nos ofrecía el Sr. Alberto (el del transporte) de llevarnos y traernos de vuelta a nuestro hostal por un precio de USD 20 los dos trayectos (10 USD por cabeza).
Antes de continuar es importante tener claras dos cosas, especialmente si es la primera vez que viajas a Panamá: 1). El Balboa (moneda oficial panameña) tiene el mismo valor que el USD, por ende puedes pagar o recibir vueltas de manera indistinta con estas dos denominaciones. Siempre es aconsejable gastar los balboas que vayas recibiendo. y 2). A diferencia de la experiencia que se puede tener con las personas encargadas del turismo en Panamá (quienes son muy amables y serviciales), cuando vas a un restaurante, una farmacia o a un almacén en una zona que no es turística, la atención es mucho más tosca: no hay mucho contacto visual, no saludan, digamos que no está la "amabilidad" a la que estamos acostumbrados los colombianos ( o esa fue nuestra impresión los dos días que estuvimos en las zonas contiguas al hostal) por lo que lo mejor es que te relajes y no lo tomes personal.
Bien, una vez almorzamos, aprovechamos nuestra tarde-noche para conocer el centro histórico y caminar por la cinta costera. El centro histórico es hermoso y lleno de arte en las paredes y muchos, muuuchos gatos, no seguimos ninguna ruta en particular. Muchas construcciones estaban en restauración cuando las visitamos, pero esto no nos impidió disfrutar de un muy buen recorrido. Les comparto aquí unas imágenes:
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| Algunos aspectos descuidados de sus casas son bastante llamativos, no está tan cuidado como Cartagena, pero eso mismo le da un toque más humano |
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| Aquí con uno de los pequeños amigos felinos que nos encontramos en el camino, y al lado de un mural fabuloso |
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| Zona en restauración, parece aún habitada. Al fondo se puede ver una matrona al frente de su casa |
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| Javi consintiendo a los felinos que hacen parte del lugar |
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| Linda fachada |
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| Otra hermosa fachada |
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| Arquitectura característica del centro histórico de la ciudad de Panamá |
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| Un mural más :) |
Tomamos alrededor de hora y media caminando por el centro histórico, posteriormente nos tomamos un coctel en uno de los bares y, entrada la noche, nos dispusimos a caminar por la cinta costera (queda contigua al centro histórico, pasando una pescadería enorme que hay sobre la vía principal) lo cual nos llevó alrededor de 3 horas, hasta el punto que habíamos acordado con el conductor. ¡El trayecto es maravilloso! Es un excelente plan para hacer a muy bajo costo. Si bien el mar que rodea Ciudad de Panamá no es muy bonito ni muy limpio, de noche se generan unos reflejos hermosos. Se puede observar el contraste del centro histórico y de la ciudad moderna, les dejo algunas imágenes:
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| Esta fue la luna que nos acompañó durante el recorrido |
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| El casco histórico, visto desde alguna parte de la cinta costera |
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| En contraste, el esplendor de la parte moderna de Ciudad de Panamá |
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| Opulencia |
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| Final de nuestro recorrido :) |
La cinta costera es un lugar bastante seguro, donde hay bastante movimiento de personas haciendo ejercicio, dando una vuelta a sus mascotas o simplemente tomando un paseo. Conocer el centro histórico y la cinta costera es un plan excelente para una tarde-noche.
Ya de vuelta en nuestro hostal, fuimos a comprar algunos víveres para nuestro siguiente viaje (en los blogs informan que no hay mucha variedad de alimentos y no se consigue comprar en muchas islas con facilidad), nos tomamos un par de cervezas en uno de los lugares comunes del hostal y nos preparamos para descansar. Íbamos a conocer el paraíso en contadas horas y nos recogían a las 5 de la mañana. No podíamos estar más ansiosos.
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